domingo, 11 de junio de 2017

¡Feliz verano baloncestístico!

Por Jorge

El baloncesto por esta temporada toca a su fin, con los últimos coletazos de la final de la NBA y el desarrollo de la final de la ACB, además de los clubes amateur que terminan el curso pensando en las ilusiones del próximo…

Y como todos los años BA-LON-CES-TO se toma su descanso veraniego animando a todos los aficionados a seguir disfrutando del baloncesto, con las diferentes competiciones de selecciones que se juegan en el periodo estival, y mejorando habilidades baloncestísticas y en el conocimiento del juego.

La primera competición a seguir será el próximo Eurobasket femenino que comienza la próxima semana y que tiene a la selección española como candidata al título. Ya hoy mismo se puede seguir por Teledeporte el último partido de preparación de las actuales subcampeonas olímpicas frente a Francia.

Luego además de los diferentes campeonatos de selecciones de formación, el 31 de agosto España comenzará su defensa del oro europeo en el Eurobasket que se jugará en Rumania, Finlandia e Israel en su primera fase, para después jugar la fase final en Turquía.

Atentos habrá que estar a la próxima lista del seleccionador Sergio Scariolo, para ver si vuelven a jugar todas las “leyendas” españolas o se inicia ya la tan necesaria renovación del equipo con jugadores más jóvenes.

Ya metido en faena juego aquí a dar la lista de aquellos jugadores que me gustaría (veremos cuantos aciertos tengo) que formasen el equipo español: Ricky, Sergio Rodríguez y Alberto Díaz (lástima el renqueante Vives) para los puestos de base, Llull, Abrines, Juancho, San Emeterio, y Joan Sastre para las posiciones del juego exterior, y los Gasol, Mirotic y Willy Hernángomez para el juego interior. Y un candidato a ser invitado a la preparación con vista al futuro podría ser Pierre Oriola. ¿Cuáles serían vuestros doce elegidos?

Igualmente como siempre, animo a todos, en especial a los más jóvenes, a seguir mejorando su juego mediante el entrenamiento individual de los detalles que luego marcan la diferencia. En la sección “Mejora tu juego” se pueden encontrar algunas sugerencias, pero también en las redes se pueden encontrar multitud de recursos, y así me gustaría destacar una iniciativa del equipo ACB de Gran Canaria, que a lo largo de esta pasada temporada fue publicando vídeos en los que sus jugadores y entrenadores fueron explicando detalles de la técnica individual a trabajar para ser mejor jugador:



También continuando con la mejora, especialmente para entrenadores de formación, pero también para aquellos jugadores y aficionados que quieran conocer mejor el juego, pueden bucear en la red para leer multitud de artículos técnicos e incluso ver charlas o clinics de entrenadores experimentados explicando determinados conceptos. En esa línea estarían algunos vídeos que difunde la FIBA. Eso sí, que ese visionado no esté exento de espíritu reflexivo siempre, para adaptar (en el caso de los entrenadores) estas enseñanzas al baloncesto de sus equipos y no al revés, porque lo que le vale a un equipo profesional no le sirve, o requiere de esa adaptación, a un equipo de categorías de base.

Y por último mientras la actividad del blog queda reducida a su cuenta de twitter asociada, por supuesto disfruten de la esencia del baloncesto veraniego con las múltiples pachangas que se juegan durante esta postemporada.

Desde BA-LON-CES-TO desearos un feliz verano baloncestístico y hasta septiembre...

Leer más

viernes, 2 de junio de 2017

Historias de un Entrenador de Formación (17): a vueltas con la educación

Por Jorge

No sé si será la edad, que me estoy haciendo mayor, o que cada vez doy más importancia a cosas que a priori menos tienen que ver con el deporte propiamente dicho, y sí más con el comportamiento y la educación en general.

El caso es que me he visto en un par de situaciones que me han obligado a “tirar de galones” para afear determinados comportamientos de mis jugadores que a mí me parecen maleducados, aunque tal vez no para según que ocasiones. Me explico.

En una competición escolar, para los partidos a disputarse fuera de nuestro instituto, tuve que viajar con los jugadores en transporte público, y éste no va precisamente vacío, por lo que la presencia de un grupo de jóvenes, por momentos escandalosos, no pasa desapercibida. Y menos cuando se dedican a utilizar palabrotas a troche y moche sin ningún sentido ni necesidad (me reitero sobre lo que escribí acerca del lenguaje y el comportamiento social de algunos en otro momento), y para más inri, en medio de sus diatribas alguno soltaba un molesto “profe” para dirigirse a mí y preguntarme yo que sé, que cuántas paradas quedan para llegar a nuestro destino.

Como podrá suponer el lector los colores y la vergüenza asomaban a mi rostro cuando delante del resto de viajeros me veía en la tesitura de contestar, y de sentirme entonces a ojos del resto de viajeros como parte responsable del comportamiento de tales jóvenes. Y no eludo mi responsabilidad, pero teniendo en cuenta sus edades, y que apenas llevaba varias semanas con ellos, me parece que dicha responsabilidad se dejó de ejercer hace tiempo con ellos por parte de otras personas.

Me gustaría saber que tipo de lenguaje utilizan en su día a día, no ya en clase, que imagino que será similar, sino en familia. Y me imagino que la situación será la misma, y me da pena.

Lógicamente no me atreví a reprender ese tipo de lenguaje delante de los demás, por temor a que fuera contestado, que seguro que habría sido lo más probable, y esperé a llegar al instituto donde jugábamos para antes de empezar hacer un aparte y recomendar que debían hablar y comportarse en público con educación para demostrar a los demás su saber estar y sus buenas maneras. No sé si caló muy hondo mi pequeño blablablá, pero en los siguientes viajes con un comentario previo bastó para que su comportamiento fuese mejor, demostrando que si quieren, también pueden ser educados.

La otra situación de carácter educativo que he vivido recientemente, tiene que ver con el banquillo de un equipo femenino, y la manía de que algunas jugadoras se sienten en el suelo (habiendo espacio en el banco) o que lo hagan de cualquier manera (cruzando las piernas sin apoyarlas en el suelo).

Sé que esto parecerá una tontería, y desde luego no diré que es muy importante, pero si tuve que afear el comportamiento de alguna de las jugadoras, además de por la imagen del equipo, porque sentándose de cualquier manera no dejaban espacio a otras compañeras, y lo cierto es que también era una manera de dejar claro que una cosa es lo que haga en su casa o con sus “colegas”, y otra bien distinta lo que hagan con el equipo.

No sé cuales serán los objetivos que se marcan otros entrenadores, pero entre los míos está comportarse con educación y deportividad siempre, y en especial más si cabe cuando se juega fuera de nuestro campo por la mencionada imagen. Y sí, sé que no me tendría porqué importar lo que piensen de nuestro equipo, pensarán algunos, pero al final la vida y la educación son hábitos, y si te comportas correctamente en todo momento, al final no dejarás de hacerlo siempre, o al menos sabrás distinguir cuando te puedes comportar de un modo (la manera de sentarse como en este caso) y cuando de otro.

No escurro el bulto porque sé que parte de la educación que se inculca depende de personas como nosotros los entrenadores, que no somos profesores como tal (de ahí que no me guste que me llamen “profe”), aunque en cierto modo ejercemos como tales. Y como bien se dice, la educación de los jóvenes es responsabilidad de toda la tribu.

Por supuesto aunque me parece que situaciones como las descritas me temo que son habituales, también hay excepciones notables de jóvenes bien hablados, o que saben qué decir o cómo hablar delante de otros adultos, y que también saben sentarse y comportarse con un mínimo de decoro en lugares públicos.

Leer más

martes, 23 de mayo de 2017

Historias de un Aficionado (4): una temporada de BA-LON-CES-TO en la grada

Por Jorge

Este curso baloncestístico tuve la oportunidad de disfrutar de la experiencia del baloncesto desde la grada como abonado de un club de la liga ACB. Sin duda fue un privilegio disfrutar del deporte de elite, pero también pude observar algunos comportamientos que me preocupan.

No mencionaré al equipo para que no se ofenda su afición, que por supuesto no tiene porqué verse reflejada por el comportamiento de una minoría, para no sembrar ninguna polémica. Sólo aprovecho aquí para dar fe de algunas situaciones tal vez anecdóticas en algún caso, pero perjudiciales en otras por la influencia negativa que pueden tener en los aficionados más jóvenes.

En primer lugar me referiré al poco conocimiento que algunos espectadores tenían de los jugadores, especialmente en los equipos visitantes (recuerdo en otra ocasión a unos aficionados que no reconocían a ¡Felipe Reyes!), y así fue llamativo escuchar en un partido como un seguidor local se preguntaba “¿quién es ese tío?”, para referirse al jugador del equipo contrario que anotaba algún que otro canastón, y se quejaba así como dando a entender que no era nadie, sólo un “paquete” con suerte. Y en ese caso, ese “tío” jugó en la NBA, de manera testimonial, todo hay que decirlo, pero también es internacional con la selección de su país. Y sí, es verdad que no se tiene porqué conocer a todo el mundo, y menos ahora que los jugadores cambian de equipo como de chaqueta, pero menospreciar el juego de un jugador que ni se conoce, no habla muy bien de un aficionado.

La afición es soberana, y cada cual tiene sus gustos deportivos, faltaría más, pero también en otro partido asistí atónito a comentarios no muy favorables acerca del juego de un par de jugadores del equipo visitante, uno de ellos muchas veces elegido mejor jugador de la semana tanto en la ACB como en la Euroliga, y otro internacional con la selección española al que supongo que sí aplaudirán cuando juegue con el equipo nacional. Insisto, cada cual puede tener sus preferencias, ahora bien, juzgar con esa severidad a jugadores profesionales cuando quizá el aficionado no sea un virtuoso del juego…

En la misma línea de desconocimiento me llamó la atención la vez que un par de espectadoras que se sentaron a mi lado (al inicio del tercer cuarto se marcharon), y que me costó entender como acabaron allí, dado que una de ellas no parecía ser muy conocedora del juego cuando la amiga tuvo que explicarle que no se podían dar más de dos pasos sin botar…

Ni que decir tiene que los árbitros también generaron comentarios que demostraban un desconocimiento del juego, como por ejemplo cuando un aficionado local se quejaba porque tal árbitro no pitaba (una falta), y la pitaba el que estaba en el otro lado... cuando de lo que no se enteraba ese seguidor es que la falta no era donde se pensaba, sino en otra acción de juego fuera del balón. También este desconocimiento del juego se puede entender, aunque cuesta más hacerlo de alguien que ve partidos habitualmente.

Ya metidos en faena arbitral lo peor no fueron las quejas, sino quién se queja, y cómo se queja. Si sonrojante era asistir al comentario mencionado, lamentable (por no utilizar otro calificativo) fue ver y escuchar a un hombre insultar gravemente al árbitro con un chaval (su hijo imagino) que aparentaba unos 11-12 años a su lado. ¿Era consciente de su comportamiento y de lo que suponía para la educación de ese joven?

Alguien puede pensar que esto es algo aislado, y lo triste es que viví habitualmente los insultos y gestos agresivos y encrespados del público hacia los árbitros por parte de madres-padres (en algún caso me atrevería a decir que por la apariencia de edad algunos eran abuelos), o como en el caso de un energúmeno que vociferaba delante de mí y al que una niña pequeña que estaba junto a su padre (al lado), miraba con cara de a este le falta un tornillo... y razón no le faltaba.

Y lo más llamativo de algunas protestas es que enlazando con lo ya dicho, demostraban además de poca deportividad, poco respeto incluso por los jugadores de casa, y es que recuerdo algunas ocasiones en las que se pitaba alguna infracción a los jugadores locales, y las protestas eran masivas… pese a que el propio jugador reconocía su error o su falta, o como cuando se le pitó una técnica por protestas y gestos de chulería hacia los colegiados a un jugador, y su propio entrenador le llamaba a capítulo por la “tontería” de ceder un tiro y balón al rival por unas protestas sin sentido que perjudicaban a su equipo… pues nada, todo el mundo quejándose igualmente.

Tampoco se libraban de las protestas y los comentarios injuriosos los rivales, que en su banquillo tenían que aguantar a la gente que se sentaba detrás de ellos que no paraban de proferirles gritos, insultos y gestos como si poco menos que estuviesen en un circo romano a merced del público.

Y lo peor es que veía a algunos de esos “aficionados” alardear de las bajezas que les decían a esos jugadores del equipo adversario, y que incluso se permitían a voz en grito decirles que se sentasen si se levantaban a comentarle algo a un árbitro, que se callase al entrenador que decía algo, y hasta que se atrevían a gritarle al utillero a un par de metros de él… sin saber muy bien con que finalidad.

Me tengo por persona tranquila a la que le gusta el baloncesto, y en este caso además tengo que decir que aplaudía tanto las buenas jugadas del equipo local como del visitante pues a mí lo que me interesaba era ver el mejor juego posible y disfrutarlo. Pero tengo que reconocer que en este ambiente hasta en una ocasión me contagiaron de las protestas continuas hasta el punto que llegué a gritarle a uno de los árbitros para que le pitase técnica a la mesa porque no se enteraba, por supuesto de manera figurada, porque en una jugada el equipo visitante hizo una acción en un saque de fondo que por error de los auxiliares de mesa tuvo que repetirse fastidiando el factor sorpresa de la acción que había preparado su entrenador, y que luego me llevó incluso a dirigirme al par de “voceras” de la grada que se tiraban todos los partidos haciendo comentarios discutibles, para corregirlos porque en este caso no se quejaban de un error que había favorecido a su equipo local.

Por supuesto mi reacción no tiene punto de comparación con lo visto pero me avergüenzo por mi protesta y pequeña discusión, y es que dicho todo esto, independientemente del conocimiento del juego que pueda tener el público, variable y poco importante si lo que realmente se quiere es animar y disfrutar del espectáculo deportivo, lo peor con diferencia fue ese comportamiento “futbolero” (que me perdonen también sus buenos aficionados, que sin embargo estarán conmigo en que la conducta general en su deporte deja mucho que desear) de protestas y menosprecio que hace flaco favor para la educación deportiva de sobre todo la afición más joven, que no sólo ve que esa actitud no recibe castigo, sino que puede llegar a considerarla como normal y hasta divertida.

Leer más

martes, 16 de mayo de 2017

Basket Music (17): Linkin Park

Por Jorge

Linkin Park es una banda de rock alternativo californiana que mezcla diferentes estilos en sus canciones (incluido el heavy y el rap) con notable éxito. Y esta semana lanzará al mercado su séptimo disco de estudio, “One more Light”, del que ya se conocen varios singles como “Heavy”.

Recientemente se estrenó el siguiente vídeo musical del tema “Good goodbye” en el que se hace un guiño al baloncesto:


La letra de la canción no hace ninguna referencia al mundo de la canasta, sin embargo en el vídeo inspirado visualmente en un videojuego, el vocalista del grupo (Chester Bennington) participa en un concurso de mates de cuyas puntuaciones depende que salve su vida.

Además en el videoclip aparece un exjugador profesional con larga trayectoria de cameos televisivos y cinematográficos. ¿Reconoces a esa leyenda del baloncesto?

Leer más

jueves, 11 de mayo de 2017

Reglamento de Baloncesto (8): Pie

Por Jorge

Conocer el reglamento del baloncesto no es fácil, siempre se dijo en esta sección, por cambios de reglas con el paso del tiempo, diferencias entre distintas competiciones, complejidad e interpretaciones… pero también por falta de ganas de querer conocerlo. Y para eso lo primero es leerse el reglamento.

Creo recordar que ya lo comenté en alguna entrada anterior del blog, que la falta de pie suele provocar alguna controversia en las pachangas en cuanto a la voluntariedad del mismo, como de si lo es cuando la pelota golpea en la rodilla o la pierna, y no propiamente en el pie.

El reglamento FIBA dice lo siguiente en su artículo número 13 en lo referente a cómo se juega el balón:

“Durante el partido, el balón solo se juega con la(s) mano(s) y puede pasarse, lanzarse, palmearse, rodarse o botarse en cualquier dirección, sujeto a las restricciones de estas reglas.”

Y se añade que “un jugador no correrá con el balón, ni lo golpeará con el pie ni lo bloqueará con cualquier parte de la pierna intencionadamente, y tampoco lo golpeará con el puño”, indicando además que “contactar o tocar el balón con cualquier parte de la pierna de manera accidental no es una violación”.

Leído este apartado resolvemos alguna discusión, la falta de pie incluye “cualquier parte de la pierna”, luego aquellos que dicen que si les golpea la pelota en el muslo o en la rodilla no es pie, se acabó. Sí lo es, o mejor dicho, puede serlo pues para ello tiene que ser un contacto intencionado y no accidental.

Esa aclaración final ofrece alguna duda por cuanto queda al criterio del árbitro el considerar la voluntariedad o la acción fortuita. Por poner un ejemplo claro en uno y otro sentido, en el baloncesto profesional es menos habitual, pero en el callejero o amateur en ocasiones el jugador con balón intenta hacerle un “caño” a su defensor, es decir, pasarle el balón por la piernas al defensor, bien para continuar luego con el bote o bien al realizar un pase. Y en ocasiones ese defensor intentando evitarlo cierra intencionadamente las piernas provocando la falta de pie. Sin embargo en otras, el atacante es menos hábil en su intento, y el defensor al que le pilla la acción por sorpresa, simplemente recibe el impacto de la pelota, de tal manera que no hizo nada por evitar la jugada, por lo que en esa ocasión, sin existir voluntariedad alguna de cortar la pelota con el pie, no debería de ser sancionado como tal.

Y dejémonos del comentario clásico también en las pachangas de que “corta jugada”, porque ni corta ni deja de cortar. El defensor no se puede apartar para que el atacante juegue a su antojo, y si estando sobre la cancha es golpeado por la pelota… se siente. Que mejore su puntería el atacante a la hora de intentar pasar el balón entre sus piernas.

En este caso, la diferencia con el reglamento de la NBA no existe, pues en éste se dice en su sección relativa al golpeo de la pelota que se incluye en la regla número 10:

“a. A player shall not kick the ball or strike it with the fist.

b. Kicking the ball or striking it with any part of the leg is a violation when it is an intentional act. The ball accidentally striking the foot, the leg or fist is not a violation.”

Por tanto la situación es la misma siempre, sea cual sea la competición que se esté jugando.

En el siguiente vídeo que titulo “¿cuándo es pie?” y que más bien debí titular “cuándo no es pie” se pueden ver ejemplos similares al descrito más arriba, por el que los defensores son golpeados en sus piernas por la pelota y no se pita pie acertadamente. Y también se puede ver una jugada más dudosa y otra en la que el juego con el pie es totalmente intencionado (y se pita). Para terminar con una acción en la que sorprende que un jugador profesional desconozca el reglamento.



Espero ayudar con esta entrada a resolver las dudas que conllevan estas situaciones, al menos en las que parecen evidentes y no interviene la interpretación arbitral, y así evitar discusiones y protestas fuera de lugar.

Leer más